domingo, 12 de agosto de 2012

Duccio Bonavía: pionero de la arqueología de Vizcatán


Manuel F. Perales Munguía



La arqueología y la antropología peruanas están de duelo. Este 04 de agosto dejó de existir Duccio Bonavía Berber, uno de los más destacados científicos que ha tenido el Perú en el campo de los estudios andinos de los últimos tiempos. Nacido en Italia en 1935, se nacionalizó peruano y realizó sus estudios superiores en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde también obtuvo su doctorado en arqueología. Posteriormente, luego de haber seguido especializaciones en Europa, ejerció la cátedra universitaria en esa misma casa de estudios, así como en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga y la Universidad Peruana Cayetano Heredia, siendo también Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Trujillo.
En mérito a su brillante trayectoria académica, el Dr. Bonavía fue incorporado a distintas organizaciones científicas internacionales, como la Academia de Ciencias de América Latina, la Real Academia de la Historia de España, el Institute of Andean Studies de los Estados Unidos, entre otras.
Su rica producción está plasmada en innumerables artículos científicos en prestigiosas revistas especializadas, así como en magistrales libros: “Los Gavilanes. Mar, desierto y oasis en la historia del hombre” (1982), “Los camélidos sudamericanos” (1996) o “El maíz. Su origen, su domesticación y el rol que ha cumplido en el desarrollo de la cultura” (2008).
Las contribuciones de Duccio Bonavía, que es particularmente importante para la región central del país, son sus exploraciones en las serranías y la ceja de selva limítrofe entre Huancavelica y Ayacucho, específicamente en la zona de Vizcatán, donde entre las décadas de 1960 y 1970, incursionó en un territorio absolutamente desconocido para la arqueología peruana, identificando los restos de andenerías y numerosos pueblos prehispánicos, además de importantes tramos de caminos incas de penetración hacia la selva amazónica.
Así, el Dr. Bonavía se ha convertido en el pionero de la arqueología de Vizcatán y sus descubrimientos nos muestran que las vertientes orientales de los Andes fueron objeto de intensas ocupaciones humanas en el pasado, que aún no han sido investigadas en su real dimensión. Su estudio representa un reto para las futuras generaciones de arqueólogos, y abriría una esperanza para el desarrollo sostenible de los pueblos del ámbito de influencia del VRAEM, que vienen sufriendo el olvido de parte del Estado y el asolamiento de la subversión y el narcotráfico. Gracias Duccio Bonavía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe tu comentario aquí.