miércoles, 17 de agosto de 2011

Tayta Shanti: un rito, una tradición


Leonardo Mendoza Mesías

Una de las festividades más grandes del valle del Mantaro es el famoso “Tayta Shanti”, “Tinyacuy” o, simplemente, “Herranza”. Esta fiesta tiene una duración de más o menos quince días, cuyo inicio es el 24 de julio por la noche. Siendo los distritos sureños del valle, como Viques, Huayucachi, Huancán, y más quienes arrancan, al ritmo de la tinya y las “waqras”, la algarabía del Tayta Shanti.

¿Qué es la fiesta del “Tayta Shanti”? Es cuando los pastores marcan a sus ganados con unas cintas que les colocan en las orejas. Es una fiesta a la fertilidad de los animales, aplicada antes solamente a los auquénidos, ahora también al ganado vacuno, ovino y caprino.

Es una expresión cultural que se puede encontrar en Junín y Huancavelica principalmente. Pero, ¿qué significación tiene?, ¿qué simboliza?, ¿qué representa? Tayta Shanti, más que una fiesta, es una ceremonia y, más que una ceremonia, es una racionalidad. La racionalidad de esta parte del mundo andino respecto a los animales y a la naturaleza que se ve acrisolada y expresada en la festividad de la marcación de los animales. Si se quiere, es el agradecimiento del hombre a su ganado por acompañarlo en sus labores agrícolas, cuando lo pone de yunta o arado, cuando lo salva del hambre proveyéndole de leche, carne, lana, etc., o cuando tiene que venderlo para saldar alguna cuenta de estudios o enfermedad. Entonces, “Tayta Shanti” es pensamiento —reciprocidad al ganado—, pero también es sentimiento, cariño al animal.

Si bien lo más visible de esta tradición es el colorido pasacalle de las pandillas, cuyos talqueados multicolores en las polleras de las mujeres llaman la atención, también es una muestra de la resistencia física de quienes participan. Sin embargo, el “Tayta Shanti” es más: es la presencia de lo rural en lo urbano. Esto es fácil de comprobar en Huancayo cuando vemos que sus calles se ven invadidas por alegres pandillas que llaman la atención a propios y extraños. Entonces, si antes era considerada sólo una festividad de campesinos, ahora no. Es una fiesta donde hay arte, colorido, fortaleza y alegría de un pueblo, nuestro pueblo.

Es preciso señalar que “Tayta Shanti” es un ritual que no muchos vemos. Cuando uno lo observa tiene por lo menos dos grandes momentos, el ritual y la fiesta en sí. El ritual es más doméstico y familiar, se sustenta en la “pagapa” o “pagapu” a la “Mamapacha” representado por la olla de piedra, la coca y la chicha de jora. La fiesta es la celebración y júbilo por lo que se recibió, augurando positivamente lo que vendrá el próximo año; es por eso que luego del ritual el ganadero y el pastor salen con su mejor atuendo a celebrar y llamar a la buenaventura, ya no sólo dentro de la familia, sino departe con los amigos, vecinos y pueblo.

“Tayta Shanti” es una fiesta religiosa en donde casi siempre vemos sólo la celebración, pero no el culto a la tierra. Es la presencia del ande en la ciudad, de la tradición en lo moderno, del futuro en el presente, de lo profano en lo sagrado. Es, entonces, una fiesta popular ahora, mañana será aún más.

Es la presencia del ande en la ciudad, de la tradición en lo moderno, del futuro en el presente, de lo profano en lo sagrado.







1 comentario:

  1. Huy si huy si, y porque al apóstol santiago mmm, no es acaso, por lo de mata indios, a leer un poco a indagar y no tratar de engañar a la gente, wamani era el nombre ancestral. Pero claro se cambio por la basura española el nombre, porque lo huancas participaron activamente contra los incas y al apóstol santiago se le atribuyo dicha victoria... a leeer que nada cuesta...

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